HABLANDO CON DIOS:
“Entonces me invocaréis, y vendréis a mí, y yo os oiré; y me buscaréis y me hallaréis porque me buscaréis de todo vuestro corazón”.
Jeremías 29:12-13
Creemos que sin oración es imposible tener una relación con Dios.
Toda oración verdadera debe estar dirigida a Dios. Acercarnos a Él debe ser nuestro mayor deseo.
La oración es el medio para comunicarnos y establecer una relación cada vez más profunda con el Señor.
Nos permite conocerle, saber lo que desea para nuestras vidas y nos proporciona refugio y auxilio en tiempos de necesidad.
Al orar no lo hacemos solo por nosotros. La intercesión es la acción de presentar súplicas o peticiones a Dios a favor de otros con la convicción de que Dios puede obrar en cada necesidad. “Pero os ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu, que me ayudéis orando por mí a Dios” Romanos 15:30.
El ministerio de intercesión se reúne todos los domingos de 12.30 a 1.00 p.m.