DESDE LYNN HACIA EL MUNDO
El Señor Jesucristo nos dijo que debíamos predicar el Evangelio a todas las personas y que nos capacitaría con su Espíritu Santo para ser testigos en nuestra ciudad, estado, país, y “hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8).
Tal vez no todos podemos ir más allá de nuestras fronteras, pero todos podemos ayudar a aquellos que han dado el paso de servir a Dios fuera de sus países.
Como iglesia participamos activamente en este ministerio y enfatizamos la importancia de involucrarnos concretamente en esta misión.
Misioneros que apoyamos:
- Isaías y Olga Cantarero, que sirven entre los aborígenes Lencas, Honduras.
- Erik y Yaomy Sánchez, que están sirviendo a Dios en Intibucá, Honduras.